El título tiene que ver con una técnica que ha desarrollado Mariona para afrontar proyectos de ilustración con rapidez y solvencia, con una primera parte del proceso más visceral y una segunda más analítica.
Muestro mis conclusiones sobre el papel (pantalla). A pesar de que el sistema es realmente veloz hay que tener cabeza para separar las funciones de cada estado y calibrar el momento de detenerse en un punto para avanzar en otro, o verlo todo como un conjunto, o... bueno, haber ido.
Evidentemente, la fase del acabado se puede alargar tanto como las manías del autor le permitan; si eres un tarado que hace dibujos de un metro a Bic, pues te puedes alargar más. Vamos, que te lías.
Yo dejé gran parte sin acabar, pero estoy satisfecho por haber podido avanzar tanto y con técnicas que prácticamente no he usado y evidentemente no controlo. No se si aplicaré el método tal cual, pero sí muchas de las conclusiones; he salido más fresco de como entré.
Además compartí palabras y momentos con gente la mar de maja, y algunos grandes artistas.